Las compras compulsivas y 11 consejos para evitarlas

Si sueles hacer compras compulsivas, de las que te arrepientes rápidamente, hasta el punto de tener a veces dificultades financieras, es posible que padezcas oniomanía, el trastorno de compras compulsivas. 

Aquí verás en qué consisten las compras compulsivas y los métodos para acabar con esta adicción de compras compulsivas.

¿Tu cuenta bancaria se ve bastante mal después de tu última salida de compras? Las tentaciones te esperan en una curva de la calle, en el menú del restaurante o incluso frente a tu computadora, y sabemos que es difícil resistirse… Entonces, ya sea para ti o para un ser querido que es demasiado derrochador, la pregunta sobre las compras compulsivas merece ser realizada.

¿Qué es la oniomanía o el trastorno de compras compulsivas?

La oniomanía -el trastorno de compras compulsivas- afecta a entre el 3,4% y el 6,9% de la población en Europa. Este porcentaje es mayor entre los estudiantes, que en general son más aficionados a las compras online porque los productos están disponibles de forma más rápida y sencilla.

La compra en sí es más importante que propio el artículo. El comprador siente, primero, un efecto de fuerte excitación por la compra y luego, una vez realizada, se siente abrumado por la culpa y la vergüenza.

¿El origen de este trastorno de compras compulsivas? Es difícil decirlo ya que las causas pueden ser variadas, pero muy a menudo este comportamiento adictivo de compras compulsivas puede estar relacionado con un trauma infantil o preadolescente.

En algunas personas, este trastorno se acompaña de trastornos de ansiedad, trastornos alimentarios o poliadicciones. Suele estar relacionado con una psicopatología mental que puede llegar hasta la depresión. Este fenómeno de dependencia se ve acentuado por la sociedad de sobreconsumo que exige siempre más productividad y rentabilidad.

Todas nuestras decisiones de compra se rigen en gran medida por nuestras emociones, es una enfermedad aún poco conocida, que cobra un nuevo sentido con Internet. Merece una atención más seria porque podría tener efectos graves en la salud mental en los próximos años.

Comprar para calmar ansiedades incontrolables

Para el comprador compulsivo, las compras compulsivas se presentan como la conclusión de una forma de lucha contra las tensiones psicológicas y las angustias incontrolables. Se desencadena por la aparición de una emoción negativa como la intolerancia o la frustración y busca transformarla en una emoción positiva inmediata como el consuelo o el apaciguamiento. La compra compulsiva suele asociarse a la dificultad para gestionar emociones como la ira, la culpa, la ansiedad, la frustración, el desánimo, la falta de placer o una carencia no identificada.

Al igual que con muchas adicciones, las razones de tal comportamiento pueden tener su origen en el pasado de la persona, en particular en respuesta a un trauma. Debemos cuestionarnos qué se esconde detrás de la propia compra y reconocer los vacíos psicológicos que estas compras compulsivas pretenden llenar. El origen de esta adicción se puede encontrar en diferentes etapas de desarrollo desde la niñez hasta la preadolescencia.  Esto puede estar relacionado con un evento traumático o una relación disfuncional con los padres o el tipo de apego con la madre que puede causar una falta de autoestima en el niño que continúa en la  edad adulta.

Las compras compulsivas y 11 consejos para evitarlas

Tres perfiles de compradores compulsivos

En su libro Money Mindfulness (ed. Grijalbo), Cristina Benito, economista, describe tres tipos de perfiles que pueden corresponder al de compradores compulsivos.

En primer lugar, la autora evoca el perfil del “incendiario”. Es la persona que necesita gastar su dinero lo más rápido posible. Como si tuviera miedo de verlo desaparecer antes de que pudiera usarlo. El dinero literalmente le quema en las manos. Cristina Benito explica que estos gastos suelen esconder una insatisfacción vital, por ejemplo, una persona que odia su trabajo, su vida o ambos.

También está el perfil del «generoso compulsivo», que da a los demás lo que le sobra pero a veces también lo que simplemente no tiene, en términos de dinero pero también de tiempo. Estas personas pueden tratar de “comprar amor” para compensar la falta de atención de su padre o su madre. Esta puede ser una forma de hacerte indispensable para asegurarte el cariño de quienes te rodean.

Luego están los que la autora llama el perfil de “la carrera de ratas”. En su rueda, nunca dejan de correr. Representa a aquellos que trabajan más duro para ganar más pero gastan más y siempre terminan al límite sin importar cuánto ganen. Están encerrados en una lógica de  “cuanto más ganas, más gastas”, escribe Cristina Benito.

Las compras online acentúan el trastorno compulsivo

La posibilidad de comprar en línea es una verdadera trampa para las personas con oniomanía: la publicidad es omnipresente en Internet, va acompañada de una estimulación visual y auditiva a menudo muy fuerte (ventanas emergentes intermitentes, jingles que suenan en bucle… ) y la tentación de comprar inmediatamente, sin hacer demasiado esfuerzo, conduce al consumo. La autora de Money Mindfulness sugiere, como primer paso, darse de baja de los boletines comerciales para dejar de estar constantemente tentado.

El aumento del número de tiendas online, las aplicaciones de compra en el móvil y las entregas a domicilio, han multiplicado las oportunidades de realizar compras inmediatas, a veces inútiles pero a menudo demasiado caras. La virtualidad de la tarjeta de crédito nos hace olvidar en un clic, sin salir de casa y sin interactuar con otras personas, que acabamos de gastar más de lo que tenemos en nuestra cuenta bancaria.

¡Aquí tienes algunos consejos para limitar tus compras compulsivas!

Las compras compulsivas y 11 consejos para evitarlas

Haz las preguntas correctas antes de comprar

Si estás enamorada de un par de zapatos, no basta con preguntarse si «realmente los necesitas». Las buenas preguntas deben ser «abiertas» y no cerradas. El principal problema de las compras compulsivas es que son… compulsivas. ¡Tómate un tiempo, detente!

Unas buenas preguntas:

  • ¿Para qué se usarán estos zapatos?
  • ¿Están realmente «en temporada»?
  • ¿Cuántas veces tendrás que usarlos antes de que valgan la pena?
  • ¿Esta compra implica otras compras adicionales: ropa a juego, impermeabilizantes, betún, etc.?

Cultivar el placer de los ojos

Te probaste un gran abrigo (pero un poco caro) en una tienda. ¡Sin prisa! No hace frío afuera. Lo comprarás más tarde.

  • Hazte las “buenas preguntas” mencionadas anteriormente.
  • Vuelve varias veces antes de tomar su decisión.
  • Compara con otros abrigos según varios criterios: temporada, estilos, look, adaptación a tu figura.

A menudo, después de una noche lejos del objeto codiciado, ya vemos más claro… ¿Un abrigo, en julio? ¡Qué gran idea!

Guarda las etiquetas y los recibos

Tienes un plazo legal de 15 días a 1 mes para cambiar de opinión. Te dicen que aproveches… Y compras sin probar. Es conveniente si la cola en el probador es demasiado larga y realmente necesitas este artículo, pero muy a menudo elimina un paso crucial entre el deseo de comprar y la compra.

Si guardas escrupulosamente las etiquetas y los recibos, te reservas el derecho a recibir un reembolso. Con una noche o semana extra, quizás los 50 € que pones en ese jersey te sirvan más para irte el fin de semana…

Etiquetado de productos

El presupuesto hay que tenerlo en cuenta directamente en el momento de la compra, para evitar sorpresas desagradables. La compra de una nueva consola de juegos puede llevarte a la quiebra y ahorrar en tus futuros viajes: transporte público, gasolina, etc.

¡No olvides que tu presupuesto determina la compra y no al revés!

Antes de cada salida de compras, verifica el estado de tu cuenta bancaria y establece un presupuesto para el día.

Si necesitas algo, determina la fecha en la que lo comprarás sin poner a prueba tu presupuesto.

Fijar objetivos

¿Sigues en números rojos al final del mes? Actúa poco a poco.

Por ejemplo, si excedes tu límite regularmente, asegúrate de que este mes no caigas por debajo de cero y el mes siguiente, bríndate un margen adicional para respaldarte en caso de fallar.

Las compras compulsivas y 11 consejos para evitarlas

Administra mejor tu presupuesto

Sería cruel privarse de los placeres de ir de compras o de un restaurante con amigos. Además, demasiadas privaciones pueden llevarte al «crack» por una compra demasiado excesiva. Planifica un presupuesto razonable para tus hobbies y date un poco de placer de vez en cuando.

¡Es el mismo principio que cuando dejas de fumar! La dificultad del esfuerzo de acabar con las compras compulsivas debe compensarse con recompensas (razonables).

Cuidado con las súper ofertas

Las rebajas de temporada son períodos en los que la proporción de compras impulsivas se dispara. De repente necesitamos cosas con las que pasábamos muy bien sin ellas unos días antes. Aquí es donde debemos marcar la diferencia entre un deseo y una necesidad real. Es muy fácil caer en la trampa de este irresistible artículo a mitad de precio que nos llama la atención.

Establece un rango de gasto

Cuando ponemos un límite a nuestro presupuesto de compras, a veces tendemos a gastar cada centavo. ¿Cuántas compras adicionales (y a menudo innecesarias) has realizado con el pretexto de mantenerte dentro del presupuesto? Lo ideal es establecer un rango de gasto (por ejemplo, entre $50 y $100) y ceñirte a tu lista de compras. Si te queda dinero después de comprar, ¡genial! Puedes guardarlo para lo inesperado. Como beneficio adicional, no tendrás que quedarte con otra docena de velas que huelen (también) a vainilla.

Limpia tus cookies

Las empresas utilizan testigos (las famosas cookies) para orientarte según tus hábitos de navegación y animarte a que llenes tu carrito de la compra. Antes de que la máscara de protección de marca se te imponga como una necesidad a fuerza de verla en tu feed de noticias, elimina las cookies de tu navegador.

En estos tiempos de COVID-19, comprar en línea suele ser tentador, si no inevitable. Antes de realizar un pedido, pregúntate si es realmente necesario y si te lo puedes permitir. Es un buen truco para llevar el control de tus finanzas.

Calma tu estrés a través del deporte, la relajación, el yoga…

Las compras compulsivas también indican estrés y ansiedad compensados ​​por gastos innecesarios. Para aprender a manejar el estrés, debes practicar actividad física regular, yoga o deportes.

Si te encuentras en la situación de unas ganas irrefrenables de comprar:

  • Inhala y exhala profundamente.
  • Recuerda que esta compra no está impulsada por la razón.
  • Date un tiempo para pensar en la utilidad del objeto que deseas.
  • Regresa en buena forma y de buen humor para tomar la decisión más razonable.

Te puede interesar: 

6 buenas razones para no comprar nada en Black Friday en Amazon

Ahorrar más dinero con cambios de estilo de vida

Cómo hacer dinero y no fracasar en el intento

Finanzas personales con 4 reglas básicas

1 comentario en «Las compras compulsivas y 11 consejos para evitarlas»

Deja un comentario